
La persecución contra cristianos en India alcanza niveles récord pese a leve baja en ranking mundial
La reciente actualización de la Lista Mundial de Vigilancia 2026, elaborada por Puertas Abiertas, mostró que India descendió del puesto 11 al 12 entre los países donde es más difícil ser cristiano. Sin embargo, líderes evangélicos y defensores de la libertad religiosa advierten que este leve cambio no refleja una mejora real, sino que oculta un aumento histórico de la persecución dentro del país.
Según el informe, la puntuación general de persecución de India se mantuvo en 84 puntos, sin variaciones respecto al año anterior. Puertas Abiertas aclaró que los movimientos en el ranking son relativos y suelen producirse porque la situación empeora en otros países, no necesariamente porque haya avances en el país que desciende.
“El retroceso de un puesto no debe interpretarse como una mejora”, señaló el activista de derechos humanos John Dayal. “La persecución contra los cristianos en India no ha disminuido; por el contrario, se ha intensificado y normalizado”.
Detenciones y violencia en máximos históricos
Los datos recopilados entre octubre de 2024 y septiembre de 2025 revelan cifras alarmantes. India encabeza actualmente el mundo en detenciones de cristianos, con al menos 1.622 creyentes arrestados, encarcelados o retenidos sin juicio durante el período analizado.
El informe también muestra que la puntuación de violencia alcanzó 16,1 sobre 16,7, el nivel más alto registrado desde que Puertas Abiertas comenzó a monitorear la situación del país en 1993. A esto se suma una fuerte presión en la vida pública y nacional, donde los cristianos enfrentan restricciones, hostigamiento y criminalización sistemática.
Organizaciones evangélicas locales confirman esta tendencia. La Comisión de Libertad Religiosa de la Comunidad Evangélica de la India documentó al menos 920 incidentes contra cristianos en 2025, la cifra más alta registrada en un solo año.
Una persecución menos visible, pero más constante
Los líderes cristianos coinciden en que la persecución actual no siempre adopta la forma de violencia masiva, sino que opera de manera persistente y localizada. Interrupciones de cultos, denuncias falsas, intimidación legal, boicots sociales y presión administrativa se han vuelto prácticas habituales en muchas regiones.
“Cuando el acoso se vuelve rutinario y burocrático, puede parecer menos dramático en los informes internacionales, pero resulta profundamente destructivo para la vida diaria de las iglesias”, explicó Dayal.
Incluso celebraciones cristianas han sido blanco de hostilidad. En varias localidades se registraron actos vandálicos contra pesebres y símbolos navideños, reflejando un clima social cada vez más adverso hacia la fe cristiana.
Leyes anticonversión y criminalización de la fe
Uno de los factores más señalados por los líderes evangélicos es el uso creciente de leyes estatales contra la conversión religiosa, muchas de las cuales invierten la carga de la prueba o exigen notificación previa a las autoridades.
En 2025, Rajastán se convirtió en el duodécimo estado en adoptar este tipo de legislación. En Uttar Pradesh, una pareja cristiana fue condenada a cinco años de prisión por trabajar con comunidades vulnerables, bajo acusaciones de conversión forzada que, según defensores legales, carecían de pruebas.
Aunque muchos casos terminan en absoluciones, el proceso judicial en sí se convierte en un castigo: meses de trámites, gastos legales elevados y estigmatización social para pastores y creyentes.
Por qué el ranking cambió sin que la situación mejore
Puertas Abiertas explicó que la leve caída de India en la clasificación se debió principalmente al empeoramiento extremo de otros países, como Siria, y a cambios regionales en estados como Manipur. Esto redujo algunos indicadores específicos, pero no implicó una mejora estructural en la situación nacional.
Además, el tamaño y la diversidad de India hacen que las condiciones varíen enormemente entre estados, lo que puede diluir el impacto real de la persecución en los promedios nacionales.
Un llamado a mirar más allá de las cifras
Los líderes cristianos advierten que una lectura superficial del ranking puede reducir la atención internacional en un momento crítico. “La persecución no es solo una estadística; es una experiencia cotidiana para millones de creyentes”, afirmó Dayal.
India continúa figurando entre los países con niveles extremos de persecución, mientras más de 388 millones de cristianos enfrentan altos niveles de hostigamiento y discriminación en todo el mundo.
“La presión constante, el odio normalizado y la criminalización de la fe están redefiniendo cómo los cristianos viven y practican su fe en India”, concluyó el reverendo Vijayesh Lal. “Eso no se revierte con un cambio marginal en una lista”.



