
Cristianos asesinados en ataques fulani durante servicios de Pascua en Nigeria
ABUJA, Nigeria — Al menos 12 cristianos fueron asesinados el Domingo de Pascua en el estado de Kaduna, en el norte de Nigeria, tras ataques perpetrados por grupos armados fulani contra reuniones de adoración. Los hechos ocurrieron pocos días después de otro ataque similar en el estado de Benue, donde murieron 17 creyentes.
Los agresores irrumpieron en la comunidad de Ariko, una zona mayoritariamente cristiana ubicada en el área de Kachia, y abrieron fuego contra fieles que participaban en un servicio religioso en una iglesia evangélica. Además de las víctimas fatales, decenas de personas fueron secuestradas y el lugar de culto sufrió daños significativos.
Según testimonios locales, el ataque fue coordinado y ejecutado por un grupo numeroso.
“Los atacantes rodearon la comunidad y atacaron mientras los cristianos estaban reunidos en adoración”, explicó Mark Bawa, miembro del consejo local. “Muchos fueron asesinados y otros fueron llevados por la fuerza hacia el bosque”.
Un residente, Sam Bahago, confirmó que al menos ocho personas murieron en el lugar, mientras que otras fueron capturadas por los agresores.
“La comunidad de Ariko, conocida por ser pacífica, fue golpeada brutalmente en pleno Domingo de Pascua”, afirmó.
Posteriormente, personal militar llegó a la zona y logró recuperar más cuerpos, elevando el número total de víctimas a 12, según informes locales.
Durante el ataque, algunos habitantes lograron enviar mensajes de alerta. Uno de ellos, Steven Kefas, describió la situación como un asedio en tiempo real.
“La comunidad está completamente rodeada. Ya se han confirmado varias muertes”, señaló.
Otro residente, Gideon Michael, afirmó que el ataque estuvo dirigido específicamente contra cristianos reunidos en el contexto de la celebración de Pascua.
“Fue un ataque violento contra creyentes mientras participaban en el servicio. Hay muertos y muchos han sido secuestrados”, indicó.
Los ataques de este tipo se han vuelto cada vez más frecuentes en distintas regiones de Nigeria, especialmente en zonas donde comunidades cristianas conviven con grupos armados que operan con distintos niveles de organización.
En muchos casos, estos hechos incluyen asesinatos, secuestros y desplazamientos forzados, afectando gravemente la vida de las comunidades locales.


