
Más de 1.000 estudiantes participan en avivamiento en universidad de Texas; decenas responden al llamado de Cristo
Una universidad cristiana en Texas fue escenario la semana pasada de un encuentro espiritual que reunió a cerca de mil estudiantes durante tres noches consecutivas, en un evento marcado por la adoración, la predicación y decisiones públicas de fe.
El encuentro tuvo lugar en la Universidad de Mary Hardin-Baylor (UMHB), en la ciudad de Belton, y formó parte de su tradicional evangelismo anual en carpa, una iniciativa organizada principalmente por estudiantes y acompañada por líderes de la institución.
Según datos compartidos por la universidad, alrededor de 80 jóvenes respondieron al llamado espiritual durante el evento, ya sea entregando su vida a Jesucristo por primera vez, renovando su fe o dando pasos hacia un compromiso ministerial.
Un evento con raíces históricas
El evangelismo en UMHB no es un hecho aislado, sino parte de una tradición que se remonta a más de un siglo. Según explicó el decano de estudiantes, Michael Burns, este tipo de encuentros ha adoptado distintas formas a lo largo del tiempo, pero siempre con el mismo enfoque: generar espacios de encuentro con Dios.
Burns recordó un avivamiento ocurrido en 1909 dentro de la comunidad universitaria, cuando más de un centenar de estudiantes tomaron decisiones de fe en un solo día. Con el paso de los años, la universidad fue adaptando el formato hasta llegar al modelo actual, que desde 1999 se desarrolla en una carpa durante varios días.
Este formato busca propiciar un ambiente de mayor profundidad espiritual, combinando tiempos extendidos de adoración, oración, enseñanza bíblica y acompañamiento entre pares.
Organización liderada por estudiantes
La preparación del evento comenzó varios meses antes, con la participación de líderes estudiantiles y el equipo de Vida Estudiantil. Inicialmente, un pequeño grupo impulsó la idea, que luego se expandió a un comité de aproximadamente 20 estudiantes que trabajaron semanalmente en la planificación.
El resultado fue un encuentro que no solo convocó a una gran cantidad de asistentes, sino que también reflejó un fuerte involucramiento de la comunidad universitaria.
“Esperamos que el Evangelio haya impactado profundamente a cada estudiante”, expresó Burns. “Vivimos en un entorno que constantemente moldea nuestras vidas, pero hay algo mucho más poderoso cuando decidimos rendir ese proceso a Dios”.
Predicación centrada en identidad y propósito
El orador principal fue Shane Pruitt, director nacional del área Next Gen de la Junta de Misiones de América del Norte.
Durante las jornadas, su mensaje giró en torno a la imagen bíblica del alfarero y el barro, basada en Isaías 64:8, destacando la idea de que la vida del creyente es moldeada por Dios con propósito.
Pruitt señaló que durante el evento se registraron múltiples respuestas espirituales, incluyendo decisiones de fe, llamados al ministerio y momentos de arrepentimiento personal.
“Fue impactante ver a tantos estudiantes acercarse a Cristo, confesar sus pecados y experimentar libertad espiritual”, afirmó.
Además, destacó el crecimiento progresivo de la convocatoria. Según relató, cada noche aumentaba la asistencia, hasta el punto de que en la última jornada fue necesario agregar más sillas debido a la cantidad de personas presentes.
Un tiempo de renovación espiritual
Más allá de los números, los organizadores coinciden en que el evento representó un tiempo de renovación dentro del campus.
En un contexto donde muchos jóvenes enfrentan presiones culturales, dudas y desafíos personales, este tipo de espacios ofrece una oportunidad para reflexionar sobre la fe, el propósito y la identidad espiritual.
La universidad ahora enfrenta el desafío de acompañar a quienes tomaron decisiones durante el evento, a través de discipulado y vida comunitaria dentro y fuera del campus.


